14 agosto, 2011

Advertencia.

































Ella siempre me dice lo que yo obvio. Siempre me advierte. Y lo agradezco. 
Me avisa sobre lo que no veo, cegada por diferentes cosas...
Yo, -que ahora entiendo, fui muy egoísta- sólo pensaba en lo que yo necesitaba.
Pensaba en que no me haría mal el verlo más.
Pero no había pensado en lo más evidente a estas alturas.
-Tú tienes todo claro -me dijo-, pero puede que él no. No se lo hagas más difícil de lo que probablemente ya es a estas alturas.
Y aunque sé que ya no es así, me pregunto a veces, si como yo lo he hecho, él también aprendió a evitarme a veces, dejar de pasar mucho tiempo conmigo y no buscarme, aunque quisiera.
Me advierte, sobre la manera en la que en realidad él me ve.
Quizás soy aquella que trata de seguirle el paso cuando nada muy rápido.
Y aunque no me preocupa, sí me molesta el tener que morderme la lengua en una esquina, preguntándome todo el día si él se la muerde también.
Y aunque no me preocupa, sí me molesta preguntarme eternamente si esa estúpida niña lo sigue, porque no es digna de él.
Y aunque no me preocupa, sí me molesta sentir que mi cabeza se ahoga pensando cuándo llegara la que será, la que será lo que yo no fui por él.
Por él o por nadie, porque aparentemente nada en mí basta.
Para nadie es suficiente.

07 agosto, 2011

Balas.


Nacida como tiro al aire.
Ella, la indomable.
Tantas veces intentaron amarrarla y domesticarla, que sea como la gente educada, que se gane la vida de manera honesta y que sea honrada en palabra y obra.
Pero no.
Nada de lo anterior de cumplió.
Nació así.
Yo lo vi venir desde que éramos pequeñas.
Ella ya se fue, dejó todo y se fue a vivir sola.
Nunca volverá a estudiar, lo sé.
Aunque ella lo niegue.
Dudo que alguna vez se convierta en lo que todos esperaban.
Ya no lo fue.
Nunca lo será.
Sólo es un tiro al aire.
De esos que caen directo al suelo sin haber logrado nada.
De esos que quedan en el camino para demostrarles al resto qué es lo que ocurre cuando no perseveras lo suficiente.
Son tiros al aire.
Balas caen del cielo.
Todos los días.
Todos los días alguien fracasa y alguien logra el éxito.
Todas las balas.
Caen balas del cielo...